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  Entrevistas

Toni

 
Bueno chic@s, aquí estoy por fin. Ayer pasé mi día de entrevista, y como impresión general, os diré que... creo que para mí se ha acabado esta oposición. Bueno, tampoco quiero ser alarmista, así que, os paso a contar cómo fue todo. Me vais a perdonar que sea tan corto lo que escribo, pero primero, no quiero cansarles con cosas que ya todos conocemos, y segundo, que tampoco me hicieron tantas preguntas... Allá voy!!!
Pues nada, lo típico, llegué a la Jefatura unos 20 minutos antes de la hora señalada, sobre las 8.40. Como dato sobre el tema de la orina para las pruebas médicas, os diré que yo hice pis en casa, y luego empecé a tomar agua para que, cuando llegara el momento de hacerlo allí, no me quedara agarrando aquello y sin echar gota.
Conocía a muchos de los que ya estábamos allí, así que no estaba nervioso. Al contrario, sorprendentemente, estaba bastante tranquilo.
Sobre las 8.55 apareció un policía que nos llevó hasta el auditorio. Nos sentamos y comenzaron con las explicaciones. Nos entregaron los papeles y nos dieron las instrucciones para rellenarlos. Cuando terminamos, hicieron dos grupos, y bajaron a unos a la entrevista directamente (sin haber hecho aún el análisis de sangre ni la orina) y a otros nos llevaron al médico. Tengo que decir que a esas alturas, ya yo me estaba meando too, estaba deseando que me dieran el dichoso bote para el pis. Pero apareció Murphy, sí, ese que escribió no sé qué ley, y junto con él venía un policía que nos dice a los cinco últimos de la fila:
- "A ver, ustedes cinco, a la entrevista también... Venga, suerte!"
¿Suerte? No oiga, que me estoy meando!! Joder, no lo podía creer, estaba más preocupado por mi vejiga que por la entrevista. Pues me dije "enga, total, aguanta un poco más y ya te quitas la entrevista de encima"
Nos bajaron al piso de abajo, nos tomaron las medidas (que por cierto, la talla y el peso se lo tuvimos que decir a boleo, porque ni siquiera tenían allí una triste pesa ni un dichoso metro). Un policía algo antipático (lo recuerdas Leroy? sí, aquel gordo prepotente) me dió una carpetita marrón con mi expediente, con el test de personalidad abierto y el cerrado y con la gráfica que ellos habían hecho de mi personalidad y me dijo:
- "Espera frente a esta puerta y no te muevas"
El tío se marcha y me deja allí, de pie, en un pasillo con mi expediente. Claro, qué habrían hecho ustedes? Pues mirar el expediente, por supuesto. Eso fue lo que hice, me lo volví a mirar de arriba a abajo. Cierro la carpeta y me viene el policía de antes:
- "Oye, que sepas que esa carpeta marrón ni abrirla ein? que acabo de pillar a uno mirándola y casi me lo como"
Joder, pues a buenas horas oiga, je je je. Llevaba 15 minutos esperando y no podía más. Llamé al policía y le dije:
- "Oiga, lo siento mucho, pero es que me estoy meando, voy a tener que subir"
- "Está bien, dame tu expediente y vete a sacar sangre y orina, y ahora bajas"
Subí arriba, fui corriendo a pedir los botes, hice el pis (que como podréis deducir, me sobró cantidad) y me puse a la cola para tomar la tensión y sacar sangre. Una vez terminado esto, me bajé a la entrevista otra vez. Seguía sin estar nervioso, pero quería quitármela de encima cuanto antes. Le pedí al policía mi expediente y me puso en otra puerta a esperar. A los 10 minutos salió un Inspector, me da los buenos días y me preguntó que si era el siguiente. Le dí mi expediente y cerró la puerta. Hala, a esperar... Estuve allí esperando unos veinte minutos, hasta que volvió a salir el tío, me invitó a pasar y... allí estaba yo, de pie, delante de una psicóloga bajita y un inspector con cara de mala ostia. Me invitan a sentarme y me dicen que cómo estaba, que qué tal el día, que si estaba nervioso. Pues bien, de lo que aconteció después tengo que decirles que no hay mucho que contar. Mi entrevista duró unos veinte minutos aproximadamente, la voz cantante la llevaba la psicóloga bajita. El Inspector se limitaba a mirarme con mala cara y a hacer anotaciones en mi expediente (cosa que me estaba poniendo muy nervioso).
Mi entrevista se basó fundamentalmente en sólo dos puntos. La chica nunca me habló mal, pero sí que intentaba joderme, la muy... jodía. El primer punto trató sobre mis estudios, o sea, los que no tengo. Ella quería saber por qué no había seguido estudiando, por qué mis padres lo habían permitido, y que ella no lo entendía. Os podéis imaginar:
- "Pues no sé, es que no me convence nada lo que me estás diciendo. Además, no creo que tus padres fueran muy responsables cuando no te obligaron a seguir estudiando, porque al fin y al cabo tú eras menor de edad y era su responsabilidad. Además tu hermano mayor también tiene sólo el Graduado Escolar. No sé, perdona que te lo diga así, pero un poco de fracaso en esa familia, no?"
Diez minutos aproximadamente le dió vueltas al mismo tema. No se creía nada de lo que le decía, y no la estaba convenciendo nada. No dejaba de hacer anotaciones.
Luego me dijo que como no llegábamos a ninguna parte así, íbamos a cambiar de tema. Y no recuerdo cómo fue, pero comenzó a sacarme a relucir la segunda parte de la entrevista, que giró en torno a las funciones preventivas y/o represivas de la Policía Nacional. En mi academia siempre nos habían insistido en que la función principal de la policía es una función preventiva, por supuesto, y que la función represiva era en determinados casos. Y que si nos sacaban eso en una entrevista, probablemente intentarían convencernos de lo contrario. Y efectivamente, la psicóloga no hacía más que intertar hacerme ver que la función de la policía es básicamente represiva, y por supuesto yo me mantuve firme hasta el final de que desde mi punto de vista no era así, que las funciones eran más bien preventivas. En total, otros diez minutos hablando sobre éste tema. Cuando se cansó, me suelta:
- "Pues siento decirte que nosotros no te vemos como una persona capaz de realizar estas funciones represivas tan importantes. Así que si mi compañero no tiene más que añadir, por mi hemos terminado"
Y añadió:
- "Bueno, y qué? Qué tal lo has visto?"
Evidentemente no le iba a ser sincero en ese momento, porque me habrían echado de allí a patadas, pero amablemente les contesté que lo había visto bien (Y una mierda!!)
Me dieron la mano los dos, y salí de allí. Ni que decir tiene que salí con la sensación de que estaba escribiendo en mi expediente "NO APTO", y aunque aún me quedaba hacer el reconocimiento médico, sólo tenía ganas de irme a casa, tirarme en la cama y pensar que no era justo, tanto curro para esto...
Pues bueno, subí otra vez las escaleras cabizbajo, pensando en la caña que me habían dado, y con un mal presentimiento increíble. Me acordé de lo que le había dicho a Leroy cuando salió de su entrevista, "Ánimo tío, que esos te dieron caña para ver como reaccionabas, pero seguro que estás dentro!!". Os puedo asegurar que cuando se sale de allí, lo haces con otro punto de vista, sales pensando que no, no te han puesto a prueba, simplemente te han escachado en la entrevista...
Llegué a donde la revisión médica. Había muchísima gente esperando, así que el proceso fue muy lento. Estuve allí como dos horas para hacer lo que me quedaba. Primero entré en una salita para hacerme el electrocardiograma. Os tengo que decir que estos aparatos que usan para hacernos los electros tienen unos parámetros preestablecidos, y que cualquier persona que haga algo de deporte o lo que sea, fácilmente puede reflejar un error en el electro. De todas formas, el médico lo mira, lo revisa, y si no ve nada anormal, pasas a la siguiente salita. Allí el 80% de los que estábamos, nos reflejó el cacharro algún error.
La siguiente salita era la agudeza visual, oído y espirometría. Aquí no tuve mayor problema.
Y la última salita era donde yo no quería entrar. La revisión general de articulaciones etc. Joder!! Mis pies planos!!! Encima de que la entrevista me estaba comiendo el coco, ahora los pies!!! Pues bien, ni puto caso a mis pies:
- "Quítese toda la ropa excepto los calzoncillos. Respire hondo. Siga el dedo con la vista. Túmbese ahí. Tosa fuerte. Agáchese. Camine de puntillas. Camine de talón. Salte a la pata coja mientras ladra y guiña los ojos..." En fin, que como que tenían un pelín de prisa los señores...
- "Ya puede vestirse. Fuma? Bebe? Operaciones? Deportes? Dolores de cabeza?..."
Y ya está.... Terminado el último escalón de las oposiciones... No he profundizado mucho en las pruebas médicas porque ya todos o casi todos sabéis como va. Pero si alguien quiere preguntar algo en particular, pues os diré lo que yo vi...
Chic@s, lo dicho, que he salido muy jodido de la entrevista. Que no pararon de darme caña, y al final me hicieron ver que no servía como policía. Y en cambio, en otras salas, a otros compañeros, les decían "bueno, prepara el viaje que muy probablemente te vas para Ávila"
Evidentemente no te puedes fiar de nada. Pero joder, después de eso, se sale con muy mal cuerpo. Ahora, a esperar dos meses y... que a la psicóloga ésa le dé algo, je je je...
MUCHA SUERTE A LOS QUE QUEDAN!!!